El 14 de octubre de 2015 se aprobó la Ley 44/2015, de Sociedades Laborales y Participadas, que consolidó el modelo de empresa en el que las personas trabajadoras son protagonistas y propietarias colectivas. Inspirada en el artículo 129.2 de la Constitución Española, la norma aportó un marco moderno a una forma empresarial que genera empleo estable, cohesión social y compromiso con el territorio.
Tras una década de vigencia, los profundos cambios económicos y sociales hacen necesaria su actualización. Las Sociedades Laborales continúan siendo una herramienta eficaz para el mantenimiento del empleo, la transformación empresarial y la participación de las personas trabajadoras, pero precisan un entorno normativo más flexible y adaptado al siglo XXI.