La reciente Recomendación de la Comisión Europea de 22 de junio de 2026 para facilitar la transmisión de pequeñas y medianas empresas pone sobre la mesa un reto que desde hace años preocupa al tejido empresarial: qué ocurre con las empresas viables cuando sus propietarios llegan al momento de la jubilación y no existe relevo familiar o una alternativa clara de continuidad. No estamos ante un asunto menor. La transmisión de empresas es una cuestión estratégica para Europa, para España y también para la Región de Murcia. Cada empresa viable que cierra por falta de relevo no solo supone la desaparición de una actividad económica, sino también la pérdida de empleo, conocimiento acumulado, relaciones comerciales, arraigo territorial y capacidad productiva.
La Comisión Europea reconoce esta realidad y anima a los Estados miembros a adoptar medidas financieras, fiscales y administrativas que faciliten la transmisión de las pymes. Lo relevante es que, entre las opciones que contempla, aparece expresamente la adquisición de empresas por parte de las personas trabajadoras. Este enfoque coincide plenamente con una línea que desde amusal venimos defendiendo: la Sociedad Laboral debe ocupar un papel prioritario en las políticas de relevo generacional.
Cuando una empresa funciona, tiene cartera de clientes, empleo y futuro, pero no encuentra sucesión, existe una alternativa que merece más atención: facilitar que las propias personas trabajadoras puedan incorporarse a la propiedad y dar continuidad al proyecto empresarial. No se trata de una solución teórica. Es una fórmula real, regulada y con trayectoria, que permite mantener la actividad, preservar el empleo y asegurar que la empresa siga vinculada a su entorno. La Sociedad Laboral representa precisamente eso: empresa, participación y compromiso. No es solo una vía de emprendimiento colectivo para crear nuevas iniciativas, sino también una herramienta eficaz para transformar empresas existentes y garantizar su continuidad. En muchos casos, quienes mejor conocen la empresa, sus procesos, sus clientes y sus posibilidades de futuro son las personas que trabajan en ella cada día.
Por ello, el debate sobre la transmisión de pymes debe ir acompañado de medidas concretas. Es necesario avanzar en instrumentos financieros que faciliten la adquisición de empresas por parte de las personas trabajadoras; en incentivos fiscales que apoyen la compra de participaciones o acciones en procesos de jubilación, sucesión o relevo generacional; y en mecanismos de acompañamiento especializado que permitan detectar con tiempo empresas viables en riesgo de cierre por falta de continuidad. En la Región de Murcia, donde las pymes tienen un peso determinante en la economía y en el empleo, las Sociedades Laborales deben formar parte de las políticas de relevo generacional como una solución real para garantizar la continuidad de empresas viables. No podemos permitir que empresas con futuro desaparezcan simplemente porque no se han articulado a tiempo fórmulas adecuadas para su transmisión.
La Recomendación europea abre una oportunidad clara para convertir este marco en políticas útiles y aplicables. Desde amusal defendemos que la Sociedad Laboral debe ser reconocida como una solución concreta ante el reto del relevo generacional de las pymes en la Región de Murcia. Facilitar la continuidad de una empresa viable no es solo proteger una actividad económica: es proteger empleo, conocimiento, territorio y futuro.
Que no cierren empresas viables por falta de relevo debe ser también una prioridad de las políticas públicas.